Caballero monse(*)

Regresaba, querido lector, a altas horas de la noche a mi casa, en un bus donde, cual sardinas, trasnochados pasajeros intentábamos mantener el equilibrio. Con un libro bajo el brazo izquierdo, y con la mano derecha aferrada al pasamanos, escuché al tipo que estaba sentado más cerca a mí comentar que bajaría un par de […]